viernes, 25 de marzo de 2011

“El Paraguay, un invisible en auge”

Un artículo publicado esta semana en el diario La Nación de Costa Rica bajo el título “El Paraguay, un invisible en auge” sostiene que sobre el país ha habido siempre un cerco informativo internacional que ahora se empieza a desmantelar gracias a los positivos índices económicos, sociales y políticos. Reproducimos el artículo por su relevancia.


“Sobre Paraguay ha habido siempre una pesada losa de desconocimiento. Revertir esta ignorancia internacional hacia Paraguay es posiblemente uno de los mayores desafíos que sigue afrontando el país”, que con su inusitado crecimiento económico y proceso democrático empieza a romper un cerco informativo internacional impuesto. Estas son algunas ideas aparecidas en un artículo publicado en

Sobre Paraguay ha habido siempre una pesada losa de desconocimiento. Es un país ignoto internacionalmente y no es raro que lo confundan con Uruguay, como si fueran indistintos. Incluso, cuando en Suramérica solo quedaban dos dictaduras militares, la de Chile y Paraguay, el mundo condenaba a Pinochet y ese mismo orbe ignoraba al general Stroessner, cuya brutal dictadura era la más antigua del subcontinente y, aun así, disfrutaba del amparo de la indiferencia mundial.

Revertir esta ignorancia internacional hacia Paraguay es posiblemente uno de los mayores desafíos que sigue afrontando el único país bilingue de Iberoamérica. Pero el apagón informativo que existe sobre el Paraguay es todavía más injustificado en estos momentos, ya que el país ha entrado en una espiral de auge económico sin precedentes en toda su historia.

Los medios de comunicación de Latinoamérica, y ni qué decir del mundo, no mencionan que, según datos del FMI, en el 2010, el país con mayor crecimiento del PIB de toda América fue Paraguay con un impresionante 14,5% y que es el tercer país con mayor incremento del PIB en todo el mundo, solo superado por los riquísimos Estados de Catar y Singapur.

Y podría pensarse que se trata de un espejismo de las cifras macroeconómicas, que no produce un derrame en los sectores más desfavorecidos de la población; no debemos olvidar aquí que el Paraguay tiene indicadores de pobreza y de desigualdad aún muy altos. Sin embargo, los datos sobre pobreza ubican al Paraguay como el campeón latinoamericano en el porcentaje de población que salió de la pobreza, con 2,2%, duplicando el ya de por sí muy buen guarismo del 1% del resto de América Latina.

El economista paraguayo Manuel Ferreira ha hecho comparaciones ilustrativas, en las que señala que este país, de apenas 6 millones de habitantes, ha producido en 2010 una cifra nunca antes alcanzada de granos, con los que da de comer a más de 50 millones de personas en el mundo; superó su propio récord de exportación de carne, dando de alimentar a más de 30 millones de seres humanos.

Casi cada ciudadano paraguayo tiene hoy día un teléfono; los niveles de bancarización de la población han subido a valores astronómicos, etcétera. Y todo ello sin que el Paraguay produzca una sola gota de petróleo. En fin, la lista de cifras positivas es realmente apabullante. Y aun así, los medios internacionales no salen de la inercia de ningunear al mayor exportador de energía eléctrica per cápita del mundo. Con todos estos datos en mano, Paraguay no logra ser ejemplo de nada. Estos “campeonatos”, por algún motivo, no rentan informativamente como las victorias futboleras de la selección paraguaya o los atributos de “la novia del mundial”, la paraguaya Larissa Riquelme.

En una de las pocas excepciones a este manto de silencio –al igual que el presente artículo en La Nación de Costa Rica–, la Revista de negocios colombiana Dinero.com ha publicado recientemente un artículo titulado “Paraguay, un diamante escondido”, donde trata de descifrar el secreto del repentino milagro económico. El país, con una de las capitales más baratas del planeta, también ostenta, según la CEPAL, la 2.ª deuda externa, respecto al PIB, más baja de América Latina y el 2.° déficit fiscal más bajo del subcontinente. Es, pues, un suma y sigue virtuoso que asombra.

El Paraguay celebra este 2011 los fastos del Bicentenario de su Independencia Nacional. Y lo hace de la mejor manera posible: sabiendo que, sin superar todavía un sinnúmero de deficiencias y lacras históricas, ha despegado hacia un rumbo admirablemente positivo. Queda por vencer, entonces, la mediterraneidad informativa en que los medios internacionales insisten en cercar al Paraguay.

Posiblemente, mientras tanto, debamos concitar la atención mediática, recurriendo al dato, proporcionado por la FIFA, que indica que el Paraguay es el país más “futbolizado” –o con mayor cantidad relativa de futbolistas– de toda América.
Esto sí que es una noticia”.

El presente artículo, firmado por el ministro de la embajada del Paraguay, Salvador Meden Peláez fue publicado el martes en la edición electrónica del diario costarricense.

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